lunes, 28 de noviembre de 2016

Mundo López, Casa Naranja, Córdoba

Exposición, Museo Fotográfico, Marcos López, Fotógrafo y Artista Plástico.
Sube al escenario de Casa Naranja, contextura pequeña, petiso, camisa a cuadros arrugada, pantalón verde desteñido, no sé si era el pantalón el desteñido o el verde, pero algo era desteñido, zapatos, cordones mal atados y flojos, anteojos, una barba..."ahí": un Maestro.
El monólogo especie de diálogo con amigos, es decir no fué monologo.De lo que habló: habló de su madre, de una anécdota cuando viaja de pequeño, de la Fé, de que es un predicador del arte, de la copia, de los colchones con afrecho, de que quiere ser Otro, del burrito cordoobés, de que tiene el primer minuto de su próxima película. Nombró a Perón, no sabia usar el puntero, saludó a sus amigos, intervino las letras gigantescas de tarjeta y puso JA, mostró un video donde un cura del Uruguay cuenta su interpretación del Cristo de Lopez, diciendo es un Cristo asador y en cuero.
Inspirador, padre ilógico, marido "no te hagas la victima", de esos artistas cuyas obras se permiten decir lo que verdaderamente quieren. No es Kitch, no es Pop, no es realismo mágico, sólo se acerca histérico a esas categorías. Es una planificación de lo mersa, la grasada embalsamada y con brillantina. La negrada brillante, glamorosa y hereje, casi un oxímonon.
Una Cautiva emancipada, emponderada, hay juna! que te la cruces; un Gladiador afeitado afeminado, patético. Personas a las cuales se retrató y se agradece que sean personajes en actores, sino "caería" denuncia en el Inadi.
Junto a mí en el auditorio se sentó el Pepe Tobal, al cual el artista le demostró camaradería, ante mi admiración expresada por lo bajo, dije qué capo, ( pero pensaba, es un culiado este Lopez), Tobal susurró "las grupies de Lopez". Si la admiración hacia un artista popular, nacional y artificial, te excita, te emociona, te hace pensar, y te empuja a copiarlo, sí, soy tu fan Marcos Lopez.